
Seguramente lo sabrán pero vale la pena recordarlo. Con ellas estuve sentado los 5 años de la secundaria, guardando religiosamente el mismo lugar en los asientos. Me ayudaron a estudiar, y a pasarme las respuestas cuando yo no sabía. Me contarón sus historias más secretas, y me vieron crecer a su lado, disfrutando de nuestra amistad.
Si bien el tiempo maldito que todo lo puede intentó separarnos, nosotros dejámos registrado en lo más alto de la montaña, que amigos siempre están cuando los necesitás.En el Catedral, Junio/83'.
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